EL BLOG DEL COLUMNISTA PSICÓPATA


Sinvergüenzas, caraduras, golfos y enchufados; vagos, indolentes, incompetentes y perezosos; corruptos, corruptores, corruptibles y corrompidos; prepotentes, avasalladores explotadores y déspotas; tramposos, embaucadores, charlatanes y mercachifles; iluminados, fundamentalistas, sectarios y fanáticos; pedantes, pretenciosos, presumidos y fatuos… sí, todos y cada uno de vosotros estáis condenados. El tío Jack no dejará títere con cabeza.







miércoles, 31 de enero de 2007

Una deuda de honor

A estos dos blogs hace mucho que les debo una visita de cortesía. Sus autores son asiduos lectores de mis crímenes y suelen aportar comentarios bastante atinados sobre los mismos. En el caso del blog de Kasandra, mi gratitud es aún mayor por el hermoso audio que ha grabado sobre una de mis más gloriosas acciones. Sin embargo, lamento deciros que esto no garantiza nada: el tío Jack es un mal bicho; si a alguien me parezco es al escorpión de la famosa fábula, que atravesando un río sobre la espalda de una rana que, muy amable, le hacía el favor, no tuvo otra idea que picarla con su aguijón. Cuando la angustiada, y ya moribunda rana le recriminó su actitud, recordándole que él también se ahogaría, el escorpión sólo pudo responder: “¿Qué quieres que le haga? Es mi carácter”.

EL MURMULLO DE LAS CUCARACHAS

Por paradójico que pueda parecer, salvar a estas cucarachas sería hacerles una faena muy gorda. Porque este no es un blog cualquiera, de los de te saco las tripas y se las doy de comer a los perros o te pongo un link entre los que escaparon a mi estilete. Qué va.

Otra idea a desterrar es que este sea un blog de sexo. Para nada. Estas cucarachas son unas puteras y unas degeneradas que, al más clásico estilo libertino, escriben sobre la tentación de descender a los infiernos, sobre la eterna atracción y repulsión que habita en nuestros corazones, sobre el eros y el thanatos, sobre como buscar la nada de la forma más precisa en la patética y fría madrugada madrileña, sobre esos carteles de neón que anuncian la entrada a la perdición...
Definitivamente, salvar a estas cucarachas sería una acción incoherente, más que bondadosa o vil. Así que el tío Jack (a estilete enfundado) las aplasta con su pie mientras escucha un crujido que apenas es un murmullo lastimero...

Postdata: imprescindible el vídeo del comunicado oficial. Casi me clavo el estilete de la risa.


Llevo días y días dándole vueltas a dónde he escuchado yo esa voz antes. Estoy absolutamente convencido de que fue hace bastante tiempo, en algún programa de radio de madrugada, de esos con los que me quedaba dormido durante las vacaciones de verano, mucho antes de convertirme en el monstruo que soy ahora. ¿O quizá lo soñé?

Kasandra tiene una hermosa y sensual voz, educada y profesional. Una voz perfecta para presentar un programa, para dar una conferencia, para contar un cuento, para seducir a un hombre (o a una mujer)... y de repente se transforma, se vuelve salvaje y montaraz, gangosa, barriobajera, freak, arrasada por años de tabaco y vida salvaje: casi me recuerda a una yonki que me pedía veinte duros a la salida de clase, allá por los ochenta. Y no entiendo cómo segundos antes, casi me había robado el alma.

Quizá así es todo en la vida: hermoso hasta hacernos daño a la vista, y repugnante hasta la nausea. Es la eterna dualidad. La atracción y la repulsión. El amor y el odio. Lo mediocre y lo sublime...

El tío Jack tiene un compromiso con la pureza, con lo absoluto. Este blog no es puro, pero es original y ha tocado algo dentro de mi ser que pocos llegan siquiera a vislumbrar. No debería salvarlo si me atengo a mis propias normas, pero ¡qué demonios! Esa voz, aunque sólo fuera durante un momento fugitivo, me habló directamente a lo poco de humano que queda dentro de mí. He de salvarlo. Aunque luego me arrepienta.

martes, 30 de enero de 2007

De tres en tres por la puerta del matadero

Hoy venía yo del trabajo con ganas de enfundarme en mis ropajes decimonónicos de Destripablogs, pero con la intención de darle matarile a dos o tres blogs escogidos al azar y, a ser posible (por desengrasar), sin relación alguna con los premios esos tan empachosos. No ha habido manera: los dos últimos, cotizan. Peor para ellos. Aún me he ensañado más.

Este blog me ha abierto todo un mundo: si algo nos falta a los latinos es la mentalidad de marketing que tienen otras culturas, mucho más avispadillas para los “monises”. Y es que con Pinochet se ha perdido una gran oportunidad. Era un icono tan grande que, de haberlo momificado, hoy tendríamos parque temático y todo. Pero no. Han preferido hacerlo desaparecer… ejem… que lo han incinerado, vamos. Dejando a don Augusto descansar en paz, grandioso desatino el de este blog, plagadito de incoherencias supinas (en un post llama a Franco, con gran respeto, “don Francisco” y en otro “sanguinario”). Si Allende levantara la cabeza se le desencajaba la mandíbula…

Me cuentan que en los tiempos de maricastaña (cuando Franco hacía la mili, dice mi abuelo), las buenas personas se dedicaban a ir a misa a diario y a echarle una moneda al pobre de la puerta. Ahora, yo no sé por qué, les ha dado por escribir blogs. Hay tantos blogs de buenas personas en internet que, impresos y puestos uno detrás de otro, cubrirían 10 veces todo el terreno recalificado ilegalmente en España durante el último lustro. Como psicópata que soy, las buenas personas me dan un poco de repelús por muchos motivos. El principal es porque se saben tan buenos, que piensan que sus opiniones, aparte de bondadosas, necesariamente han de ser acertadas, aunque no haya nada muy consistente debajo (como aquí). Y es que a veces somos los malos los que tenemos razón.

Y hay cronistas dispuestos a contárnoslo con pelos y señales, como Morri. Y es que el amigo Morri es como ese amigo andaluz tan graciosete que hay en toda pandilla y que siempre le da por contar ristras inacabables de chistes, monopolizando las conversaciones e impidiendo meter baza a nadie más. Al final todos ríen y festejan lo simpático que es el chaval y uno se queda con cara de idiota y ganas de destriparlo, esta vez literalmente. Morri es majete, pero sus posts se me hacen más largos que una gala de los premios Goya dirigida por Garci con repeticiones a cámara lenta. Demasiados tópicos y chistes más viejos que el sarcófago donde duerme Sara Montiel tienen la culpa de este efecto hipnótico tan alarmante.

lunes, 29 de enero de 2007

Mi misión, mi lucha

Durante este largo mes que llevo suelto por los oscuros callejones de la blogosfera en busca de víctimas desprevenidas, creo haber demostrado algo que pudiera parecer extrañamente paradójico: cuando el ejercicio de la maldad es tan sofisticado que alcanza la categoría de arte, en ocasiones, la gran beneficiada puede ser la sociedad en su conjunto.

Sí. Porque el tío Jack es un cirujano implacable, decidido a fustigar los pecados de la blogosfera hasta extirpar lo que de prescindible hay en ella. ¿No es acaso una grandiosa misión? ¿No es un gran regalo el que estoy haciendo al mundo? ¿Por qué entonces me calumnian si soy un gran benefactor de la humanidad? Afortunadamente soy un psicópata desalmado al que le divierte ensañarse con sus víctimas (cuanto más débiles y desprevenidas, mejor) y los ataques de mis enemigos me los paso por el arco del triunfo. Es más, me parecen una prueba evidente del éxito de mis acciones. Ahí van unos ejemplos (llenos de dolor y resentimiento) de lo que algunos han dicho del tío Jack. Espero que disfrutéis de ellos tanto como yo:

- Ay demasiados jilipollas (sic) por el mundo como para perder el tiempo con ellos.
- Menos mal que existe gente que en vez crear contenidos en Internet, se dedica a criticarlos. Gracias a él, el resto de los Internautas que por lo visto no tenemos ese don podremos saber a qué atenernos
- Sólo puedo deciros que (Jack) es malo malísimo.
- Yo pensaba: va a ser un payaso
- Al pintas este le está viniendo de perlas el meterse con nosotros. Esta gachó, no había tenido tantas visitas en toda su vida.
- ¡Eres un Jilipollas! (sic)
- Tu padre debía hacerte cosas muy malas de pequeño para escribir un blog tan rastrero como este... pero tronki, tronko porque tu papa te hiciera unas pajillas no tienes porque andar jodido el resto de tu vida.
- Lo mejor de todo es que esto lo haces gratis.
- No sé si su ego desmedido me fastidia o me encanta.
- El papel de transgresor y de contracorriente, hace mucho que no funciona
- No dejas de ser un imitardor (y bastante malo, por cierto).
- No eres ni original ni bueno escribiendo. Dedícate a otra cosa.
- Eres como los arbitros, un tipo que le gusta el futbol pero que no tiene talento... o como los criticos de teatro o cine, esos personajes llenos de resentimientos.
- Eres lamentable criticando blogs. Lo tuyo sería hacer macramé y dedicarle a esos blogs unos preciosos tapetes. Tu ego sí es grande.
- La idea quizás es buena, el problema es que te falta talento para realizarla bien.
- Carece del conocimiento necesario para saber de qué temas se hablan en este blog.
- Tiene cojones que con la mierda de diseño que tienes, lo farragoso que escribes y lo poco original que es tu blog, pretendas criticar.
- He leido una buena parte de tu blog y solo puedo concluir que estás muy enfermo.
- ¿Porqué no destripas tu propio blog? Es malo de cojones y ejemplo claro de "Ver la pajita en el ojo de los demás pero no la viga del propio".
- Tranquilo, para tu problema existe solución. Dejarte de envidias, realizar autocrítica y cerrar el blog. Al menos si criticases bien...
- Gente fatua y soberbia que se arroga el poder de criticar negativamente a los demás sin un solo argumento sólido –dándoselas de gran juntaletras.
- Das pena: Tú, tu blog, y la vida que se adivina tras los dos. Es una lástima que carezcas de los medios y la inteligencia para algún día poder llegar a obtener esa atención que tanto necesitas.
- Me cago en tu puta madre.