
Estos premios son una mina...
PERIODISMO INCENDIARIO (a la fecha, nº 2 de los blogs de Actualidad)
La verdad es que el tío Jack tiene la suerte de un equilibrista patizambo y da con unos blogs que, en muchos casos, le salen huesos duros de roer. Así que lo de que haya topado con otro blog de izquierdas es pura chiripa; lo juro por la momia incorrupta de Lenin (para probarlo, ayer mismo hacía una mini-crítica bastante despiadada y rebosante de bilis contra un blog a mayor gloria del general Pinochet. Q.E.D). Así que nadie quiera verle aquí al tío Jack una falsa cojera basculante hacia la derecha. Palabrita que no.
Y dicho esto, vamos a por el plumilla pirómano este, que contento me tiene. Porque si hay algo que a mi estilete le gusta desgarrar con frenesí sanguinario eso es el mal uso de los talentos que Dios, o la Naturaleza (o quien diga Tom Cruise o la masonería) nos ha dado a cada uno (pocos al tío Jack, muchos a otros): Manuel Rico, el autor, es un soberbio comentarista político, escribe con mala leche, y tiene una mente ordenada y preparada para el argumento. Así que es una pena que tanta maña la desperdicie como los toreros maletas: cargando sólo de un lado.
Y aunque es cierto que ya en la guardería a unos les tocaba siempre jugar a ser Supermán y otros teníamos por narices que hacer de Lex Luthor (sin kryptonita ni Lois Lane), todo adulto con un poco más de frente que el Neng de Castefa sabe que es científicamente imposible que unos sean permanentemente los malvados (la derechona) y otros los bienhechores que, como mucho, mucho, se equivocan por ser tan buenos (o sea, el rojerío zapateril, según Manuel). Que no cuela. Por lo menos íbamos avisados desde la cabecera del blog (“¿Periodismo objetivo? Si existiese, habría que exterminarlo...”). Toda una declaración de intenciones.
Nominado para los Antipremios de Jack en la categoría: “Olor a Chamusquina”.
PD: Acabo de ver en Blogissimo dos noticias que me han llenado de júbilo: el blog de bloggers ha alcanzado los 1.000 blogs y el tío Jack ha sido, por fin, admitido. Una lagrima resbala por la punta ensangrentada de mi estilete...
